Nuestra opinión editorial sobre qué hace bien y qué hace mal esta máquina.
Los dos depósitos de grano son la idea que ninguna otra del catálogo tiene, y es más útil de lo que parece: café normal en uno, descafeinado en el otro, o un tueste suave para la mañana y uno intenso para después de comer. Se cambia de uno a otro sin vaciar nada.
Alrededor de eso, Melitta ha montado la máquina más completa de esta comparativa: dieciocho recetas, contenedor de leche, y una app que permite configurar y lanzar bebidas desde el móvil. El molinillo está certificado como especialmente silencioso, que suena a detalle de marketing hasta que has convivido con una superautomática a las siete de la mañana.
Su nota es un 4,0 sobre casi mil ochocientas opiniones: correcta, sin ser sobresaliente. La crítica que más se repite no es sobre la máquina sino sobre la marca —problemas de respuesta del servicio de atención al cliente cuando algo falla—, algo a tener muy en cuenta en un aparato de 600 € con esta cantidad de piezas móviles.
Frente a la Philips 5400, pagas unos 120 € más por los dos depósitos, la app y más recetas. Si eso no lo vas a usar, la Philips te da lo mismo por menos y con mejor historial.