Nuestra opinión editorial sobre qué hace bien y qué hace mal esta máquina.
La Magnifica S es a las superautomáticas lo que la Dedica es a las de portafiltro: no es la mejor en nada concreto, pero es la que más gente ha comprado, la que mejor se conoce y la que menos sorpresas da. Un botón, café en grano recién molido y a otra cosa.
El molinillo cónico con 13 posiciones es de los buenos de su gama y admite también café premolido, lo cual es útil si alguien en casa toma descafeinado. Las cinco intensidades cambian la cantidad de café por taza y se notan de verdad.
Su espumador es manual, del tipo con ayuda de aire: haces la espuma tú acercando la jarra. Es menos cómodo que una jarra automática, pero también hay menos piezas que limpiar y menos cosas que se puedan romper, que en una superautomática es un argumento de peso.
Lo que no esperes: café de especialidad. La prensada automática es más floja que la de una persona y el techo está donde está. Lo que sí: cuatro cafés distintos en cuatro minutos sin discutir con nadie.