Nuestra opinión editorial sobre qué hace bien y qué hace mal esta máquina.
La Stilosa es la máquina más honesta de su rango: dos botones, un mando de vapor y nada más. No programa dosis, no controla temperatura y no intenta parecer lo que no es. Por eso mismo es difícil que decepcione a quien sabe lo que compra.
Trabaja con cestillos presurizados de 51 mm, el estándar de la gama baja de De'Longhi. Café molido comprado hecho, crema decente y cero curva de aprendizaje. Si algún día quieres subir de nivel, hay cestillos sin presurizar de 51 mm en el mercado, aunque a esa altura la propia máquina se te queda corta.
El espumador es del tipo que mete aire automáticamente: espuma abundante y fácil, nada de microespuma para latte art. Para un café con leche de desayuno va sobrado, y las reseñas lo confirman una y otra vez.
Frente a la Cecotec de 60 €, aquí pagas 40 € más por acabados algo mejores y por el servicio de una marca grande. Frente a la Dedica, te ahorras otros 40 € renunciando a la dosis programable y a un chasis más fino.