Nuestra opinión editorial sobre qué hace bien y qué hace mal esta máquina.
Por menos de 60 € no se puede pedir un espresso de cafetería, y esta máquina no lo promete. Lo que sí hace es dejarte probar el ritual completo —moler o comprar café molido, prensar, extraer, espumar leche— por el precio de dos meses de cápsulas. Como experimento, sale barato.
Todo se apoya en el cestillo presurizado. Esa válvula genera presión por su cuenta, así que aunque el café esté mal molido sale con crema. Es lo que permite usar café de supermercado sin molinillo, y también lo que pone el techo: por mucho que mejores la técnica, la extracción real no está en tus manos.
Los 850 W se notan en que tarda algo más en tener vapor que las de 1.350 W, y aunque Amazon la lista con cuerpo de acero inoxidable, los acabados a este precio son sencillos. A cambio, Cecotec da tres años de garantía y tiene servicio en España, que a este precio no es poca cosa.
El consejo honesto: si ya sabes que el café te apasiona, ahórrate esta y ve directo a una de 150 € para arriba. Si lo que quieres es descubrir si te engancha, esta cumple exactamente esa función.