Nuestra opinión editorial sobre qué hace bien y qué hace mal esta máquina.
Si la Bambino es la máquina para quien ya tiene molinillo, la Barista Express es para quien lo quiere todo en un aparato. Muele, dosifica los 18 gramos, y tú prensas, extraes y vaporizas. Es el equilibrio que ha convertido a este modelo en el más vendido de su categoría durante años.
El molinillo cónico de acero con 16 posiciones es suficiente para espresso y es lo que marca la diferencia frente a cualquier máquina sin molinillo: café recién molido en cada taza, que es el factor que más cambia el resultado. Con control PID por debajo, la temperatura no baila entre cafés.
La varita de vapor es manual, no automática como en la Bambino Plus. Eso significa que hay que aprender, y también que el techo es más alto: aquí sí se hace latte art con práctica.
Su punto débil, y aparece en las reseñas negativas, es precisamente el molinillo: es bueno para lo que cuesta el conjunto, pero quien viene del mundo del café de especialidad acaba queriendo uno externo. También conviene saber que su portafiltro es de 54 mm, no de 58.