Nuestra opinión editorial sobre qué hace bien y qué hace mal esta máquina.
Lelit fabrica en Italia máquinas que están a medio camino entre lo doméstico y lo profesional, y la Anna es su puerta de entrada. Su argumento es la caldera de latón: 250 ml de agua caliente que dan una estabilidad térmica que ningún termobloque de esta gama iguala, y un vapor con empuje real.
Es importante saber qué versión se compra. Esta es la PL41LEM, con manómetro pero sin control PID. La PL41TEM, algo más cara, incorpora pantalla PID y control preciso de temperatura. Si la estabilidad térmica fina es tu prioridad, esa es la que buscas.
Su portafiltro es de 57 mm, medida propia de Lelit, algo menos surtida de accesorios que el 58 estándar. El depósito de 2,7 litros es de los más grandes del catálogo y el conjunto pesa casi 8 kg de metal.
Lo que dicen quienes la tienen resume la categoría entera: la máquina hace cafés extraordinarios, pero sin un molinillo de calidad no sirve de nada. En este nivel, el molinillo deja de ser opcional para ser obligatorio.